Fin de semana de Pascua.
Mientras terminábamos de preparar todo sonó el timbre. Era mi Hermana La Del Medio.
-Llegué un poco más temprano porque después me tengo que ir a trabajar.
Dijo mientras subíamos. Le serví un café y nos sentamos los tres a la mesa.
-¿Y? ¿No me van a contar que voy a ser tía? –Preguntó.
-No, nada que ver… -Le contestó G. -¿De dónde sacás eso?
-Ufa, yo pensé que tenían noticias, tanto apuro por encontrarnos…
-Es que hace mucho que no nos vemos –mentí- y quería aprovechar el feriado. -¿Vos como andas?
Seguimos hablando un rato hasta que llegó Mi Hermana La Menor. Mi Madre no llegaba y se estaba haciendo tarde. Me empezaba a poner impaciente.
-¿Porqué no la llamás a ver por donde anda?
Le dije a mi Hermana La Menor. La llamó y dijo
-Está buscando dónde estacionar.
Un ratito más tarde suena el timbre. Era Mi Madre. Llegó toda apurada, hablando y hablando y hablando. Tipicamente Mi Madre.
-Hay, di una vuelta enorme, me olvide que le habían cambiado el sentido a esta calle y después no encontraba dónde estacionar, y di otra vuelta, y blablablablablabla… Y les traje huevitos pascua… Qué bueno que nos encontramos todas y blablablabla…
Y así siguió hablando un rato sin parar, mientras Mi Hermana La del Medio me miraba ansiosa porque ya se tenía que ir a trabajar. La interrumpí.
-A ver, las tres…. ¿Qué planes tienen para Diciembre?
-¿Para Diciembre? –Preguntó Mi Madre con cara rara….
-Porque vos vas a ser Abuela –dije señalándola- y ustedes dos van a ser tías.
Mi hermana La Menor se levantó y me vino a abrazar, llorando. Las otras me miraban con cara de no entender nada. Después se levantaron y me abrazaron, mientras decían, todo al mismo tiempo.
-Ay… qué lindo! ¿De cuánto estás? ¿Cuándo te enteraste? ¿Porqué no me contaste antes? ¿Cómo te sentís? ¿Ya pensaron nombres? ¿Ya te hiciste la ecografía? ¿Compro ropita rosa o celeste?
