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8 de marzo de 2011

Sesenta y cuatro.

Y así pasó el último día del año. Con discusiones y dolor de ovarios. ¡Gracias a la vida por el vino y el Ibuprofeno! Cuando se hicieron las doce G. y yo nos miramos, y brindamos porque eso que tanto deseábamos se diera al fin en este nuevo año.

Pero pasó Enero y empezó Febrero y todo seguía igual. Otra vez dolor de ovarios, otra vez sin novedades. La Maca la tuvimos que dejar porque estábamos los dos (al menos no soy yo la única loca mañosa) con dolor de estómago. Mis ciclos seguían siendo irregulares. Tenía uno o dos de 26 o 27 días, después uno o dos de 31 o 32, y así. Imposible predecir nada. Y otra vez empecé con las malditas dudas. ¿Será que estoy haciendo bien los cálculos? ¿Cómo hago para saber bien cuando ovulo?

-¿Y si probamos con los Test de Ovulación?

Le pregunté un día a G., y me puse a averiguar. Me metí en internet y volví a consultar a Dr. Google.

Leyendo y leyendo me enteré que las pruebas de ovulación caseras son similares a las de embarazo, pero detectan un pico en la hormona luteinizante que se produce de 24 a 48 hs. antes de la ovulación. Aparentemente hay también un nuevo sistema que mide el aumento de la hormona en la saliva con un pequeño microscopio, que puede reutilizarse, a diferencia de las tiras reactivas que son descartables. No es tan caro, pero me parece un poco confuso de leer el resultado, habrá que ver...
Mejor primero probar con las tiritas un par de meses. La duda que me surge ahora es cómo saber cuándo empezar a hacer los test. Según las recomendaciones que voy leyendo, para ciclos de 26 días debería empezar los test el día 10 y repetirlos todos los días hasta que me de positivo. El problema es que para los ciclos de 32 días el positivo puede aparecer recién el día 18, y eso quiere decir que tendría que hacerme las pruebas todos los días durante 8 días. Y por lo que veo no son baratas…
Voy a tener que averiguar primero en la farmacia, para ver los precios…

Al día siguiente fui a la farmacia y pregunté.

-¿Tienen Tests de Ovulación?

-Si, tenemos éstos –dice el farmacéutico, y me muestra los Evaplan.

-Ok, ¿Cuánto salen?

-Salen $75 la cajita, trae 5 tests.

¿75 pesos por 5 tests? Eso viene a ser como… ¡15 pesos cada uno! ¡Carísimo!!! Y encima ni siquiera se si con una cajita me alcanza!


14 de febrero de 2011

Sesenta.

Me pongo a averiguar, vuelvo a leer el post del blog de Parezi y veo que hay un link a la farmacia que vende los comprimidos. ¡Qué boluda! ¿Cómo no lo vi antes? Entro, leo y veo que es una farmacia que está bastante cerca de mi barrio. Llamo y encargo. Es un frasco con 90 comprimidos de 500 mg. Bien, un problema menos. Esa misma tarde lo paso a buscar y al día siguiente empezamos a tomarlos. Tiene el mismo olor nauseabundo, pero los comprimidos se pueden tragar sin sentirle el gusto… ni el olor.

Pero termina Noviembre y empieza Diciembre y las cosas siguen como siempre. Me vuelvo a indisponer. Y encima cada vez que me viene me siento peor. Yo no se si es la desilusión, el bajón o qué, pero todos los síntomas premenstruales que jamás tuve (¡Gracias pastillas anticonceptivas!) aparecen todos juntos. Estoy hinchada como un sapo, me duelen las tetas y tengo un humorcito de aquellos. Ando con ganas de llorar todo el día y me enojo por nada. Y el dolor… ¡El dolor! Se me parte la cintura al medio y no hay ibuprofeno que alcance. Y no tengo ganas de nada. ¿Cómo puede ser? ¡Si hasta hace unos meses me indisponía y casi ni me enteraba! Me dolía un poco un día antes y el primer día, pero nada que no se resolviera con un antiinflamatorio común, y después hacía mi vida normal, como cualquier día. Y ahora parece que se acaba el mundo, no lo puedo creer. Alguna vez escuché a alguna Ginecóloga decir que los síntomas premenstruales podían intensificarse después de los treinta, pero siempre creí que hablaban boludeces. Que esas eran cosas de “Minita”, que a mí no me iban a pasar.

¡Mierda!

¡Me estoy convirtiendo en una Minita quejona!!


12 de febrero de 2011

Cincuenta y nueve.

Noviembre 2010
No tenía ni la menor idea de dónde comprar la Maca, pero se me ocurrió empezar por las dietéticas de mi barrio. Después de preguntar en un par, que no tenían o se les había acabado llegué a la de la china que está a la vuelta de casa.

-Disculpe, ¿Tiene Maca?

-Shhi, tengo ésste –dice mientras me muestra un paquetito- shale veintinueve peso los shien gramos.

-Ok, lo llevo. Y ¿Cómo se toma?

-Una cucharadita en un vasho de agua.

-Ok, gracias! –digo mientras le pago y me voy.

Parecía fácil. Una cucharadita en un vaso de agua, ¿Qué complicación podía haber?

Al día siguiente en el desayuno, preparo como todos los días la bandeja con las dos tazas de café negro, las galletitas, el queso y agrego el paquetito de Maca más un vaso de agua. Me hago la valiente y empiezo yo primera. Abro el paquetito, saco una cucharada y la meto en un vaso con poca agua –así lo puedo tragar más rápido-. Revuelvo… y veo que el líquido se transformó en una especie de barro espeso, amarillento. No puede ser tan feo, digo, y cometo el error de olerlo antes. Puaj, PUAJJJ!!!

-¡Qué olor asqueroso tiene esto!

Es un olor indescriptible, no sabría explicarlo. Pero es un asco. Bueno –pienso- no me voy a achicar ahora… Me tapo la nariz, agarro el vaso y me lo mando de una, ante la mirada atónita de G. ¡¡¡Puaj, PUAJJJ, PUAJJJJJJJJ!!!! ¡Qué asco, por favor!!! Agarro la botella y me mando media botella de agua de un trago, para bajarlo.

-¡Qué asco!! Qué feo es!

-Y vos también… ¿A quién se le ocurre mandarselo así con agua? ¡Eso es un asco!

-¿Y vos como lo pensás tomar?

-Así…

Dice, mientras se unta una galletita con queso cremoso y le espolvorea el maloliente polvito amarillo encima. ¡Y se la come!

-No está tan mal…

Dice, mientras traga y tose, pero su cara da a pensar otra cosa. Se baja la otra media botella de agua de un trago.

-Esto va a estar complicado… -digo- ¿No vendrá en pastillas?

10 de febrero de 2011

Cincuenta y ocho.

Octubre pasó, Noviembre empezó y yo sin novedades. Me indispuse otra vez. Me había imaginado empezar mis 32 embarazada, pero no iba a poder ser. Tal vez para el año nuevo. G. y yo empezabamos a desanimarnos.

-¿Y si no podemos?

Me preguntó un día con cara de preocupado.

-Me parece que es demasiado pronto para preocuparse.

Le contesté haciendo un esfuerzo para no pensar ¿Y si tiene razón? Realmente era demasiado pronto. Apenas seis meses desde que dejamos de cuidarnos. Pero es muy difícil no pensarlo. En todos lados dicen que es normal demorar hasta un año para quedar embarazada, pero cada vez que hablo con alguien y le pregunto por su embarazo me cuentan que demoraron muy poco, que casi no tuvieron que buscarlo. La verdad nunca me imaginé que fuera tan difícil. ¿Para qué carajo me cuidé tanto todos estos años?

Todo el mundo me da consejos. Me dicen que me relaje y trate de no pensar tanto en eso. Y se que tienen toda la razón, pero ¿Cómo carajo hago? ¿Cómo hago para relajarme si tengo que estar pendiente de qué día me viene, de cuándo se supone que ovulo? ¿Si tengo que programar el sexo, ver cuándo caen mis días fértiles, tener relaciones  día por medio? ¿Quedarme en la cama 30 minutos acostada después de coger, levantando las piernas contra la pared? ¿Cómo se hacer para olvidarse? ¿Para disfrutarlo? Con lo ansiosa que soy, se me complica bastante. Tal vez debería retomar la terapia.

Mientras tanto busco blogs en internet para leer las experiencias de otras. Tal vez sea para no sentirme tan sola, o para ver si hay algún dato interesante que me pueda servir. Pero no encuentro mucho. Hasta que me topo con el Blog de Parezi que cuenta que ella tomó un yuyo que se llama Maca Peruana, que dicen que sirve para aumentar la fertilidad y para mejorar la vida sexual. Me pongo a investigar un poco más y resulta que se trata de un polvo hecho con una raíz de la selva peruana. Dicen que sirve como una especie de “Viagra natural”, que además ayuda a aumentar el volumen seminal y la lubricación, y que puede ayudar a regularizar los ciclos. No parece tener efectos secundarios. Suena interesante.

-¿Y si probamos con Maca?

-¿Te parece que nos hace falta?  

-Mal no nos va a hacer…